¿Y por qué?

Uf, ¿Pues por dónde empezar?

Miles de razones hay para guardarte hasta el matrimonio, desde espirituales, hasta físicas y emocionales. Sólo piensa, ¿a qué te estás exponiendo al entregar parte de ti a alguien que no tienes la garantía de que será tu pareja por el resto de tu vida? ¿Qué tal si te abandona y te rompe el corazón? ¿Qué tal si hay una consecuencia física grave como un embarazo o una enfermedad venérea? ¿Qué tal si el amor se acaba? Ó si quieres profundizar aún más, ¿Qué tal si te alejas de Dios? ¿Qué tal si hablamos de culpabilidad, vergüenza ó dolor? Ya estás viendo un panorama diferente, ¿Verdad?

Y es que algo que todos tenemos que entender, es que el amor primeramente viene de Dios, porque ¡Él es amor!, así que antes que cualquier otra cosa, tu primer amor debe ser el Señor, y si lo haces así, verás las cosas desde un panorama diferente.