Las células son grupos entre 10 y 14 personas de un mismo sexo, que se reúnen en una casa; cada uno de estos grupos tiene como responsable a un líder de célula que es el encargado de habilitar por medio de la palabra de Dios el crecimiento espiritual de cada integrante, así como también animar a cada miembro a alcanzar a mas personas por medio de la célula.
Como grupo de jóvenes sabemos que seria imposible que nuestro pastor tuviera atención directa con cada uno de los integrantes de grupo y por esta razón es que utilizamos las células, para que por medio de cada líder conozcamos la condición de todos los miembros del grupo y así podamos tener una atención más directa y personal con cada uno.
Utilizamos este modelo basándonos en el libro de Hechos que habla acerca de los inicios de la iglesia, conocemos que uno de los métodos que la primera iglesia utilizo para tener un crecimiento espiritual y en numero fue el reunirse en casas que estudiaban la Palabra de Dios y alcanzaban a mas personas para Cristo (Hechos 2:46-4).
Nuestros 3 propósitos principales en las células son:
ALCANZAR
Uno de los motivos principales por el cual utilizamos las células es, para poder alcanzar a aquellas personas que viven sin Dios, y llevarles un mensaje de esperanza que puede cambiar sus vidas, por medio de un ambiente de compañerismo y unidad.
MINISTRAR
Una vez que una persona decide formar parte de un grupo celular, lo más importante es que esa persona pueda ser realmente ministrada por Dios a través del líder de célula.
En Juventud por Cristo entendemos que ministrar es suplir la necesidad en una persona y sabemos que esto solo se puede lograr a través de las relaciones, esto quiere decir que la responsabilidad de cada líder de célula en este ministerio es, dedicar tiempo de calidad para conocer a cada unos de los miembros del grupo, creando a través de este tiempo una relación estrecha en la cual el pueda conocer las necesidades de cada persona, ya sean físicas o espirituales y así ser siempre un instrumento de Dios para suplir esta necesidad.
DISCIPULAR
Para nosotros, discipular es de gran importancia, y es por eso que lo hacemos, no solo a través una clase cada semana, sino que también por medio de las células, tomando como ejemplo a Jesús que discipulo a 12 hombres a través de el tiempo calidad que el dedicó para enseñarles (en ejemplo y palabra), corregirles (en amor y autoridad) y transmitirles el mismo sentir que había en su corazón de traer salvación a este mundo.
Como ministerio buscamos que por medio de las células el líder pueda transmitir la visión de hacer discípulos, que así como los integrantes están siendo discipulados, un día ellos también tomen el llamado de discipular a un nuevo grupo de personas.
La diferencia entre un simple creyente y un verdadero discípulo es que un discípulo esta dispuesto a invertir su vida, a fin de que otros conozcan este mensaje de amor y esperanza y un creyente solo cree.
Frutos
Hace unos años empezamos a discipular a cada joven que asistía a las reuniones de Juventud por Cristo integrándolo a una célula.
Empezamos con 5 o 6 células y actualmente tenemos más de 50 células las cuales tienen cada una entre 5 y 7 asistentes en promedio.
A Juventud por Cristo asisten entre 300 y 400 jóvenes semanalmente a las reuniones los cuales están siendo discipulados.
Tenemos entres 10 y 15 visitantes cada semana.
Te invitamos a que nos visites y seas parte de Juventud por Cristo y descubras tu verdadero propósito.